Después de haber sido considerados como «objetos» de evangelización, los gitanos se están convirtiendo en protagonistas de la acción misionera, constata un estudio recién publicado por Sergio Rodríguez (Barcelona, 1970).Periodista, miembro laico de la Familia Salesiana, el autor trabaja con el pueblo gitano desde hace quince años, especialmente desde el voluntariado en el Secretariado de Pastoral Gitana de Barcelona y el Equipo de Pastoral Gitana de la Conferencia Episcopal Española. Su experiencia y estudios han sido recogidos en el libro «Apuntes de pastoral gitana» (editado por CCS, Central Catequística Salesiana) una de las escasas obras sobre esta materia, destinada a las personas que trabajan en la evangelización de este pueblo que está formado en todo el mundo por casi 15 millones de personas.«La idea de escribir esta obra surge desde la constatación de que para trabajar con un pueblo que tiene una identidad tan definida hace falta una metodología específica», explica Sergio Rodríguez en declaraciones a Zenit. «A menudo, con la mejor voluntad, se llevan a cabo acciones muy laboriosas pero de escasa utilidad pastoral», constata Rodríguez, quien asesora a la Comisión Europea como experto en educación.Partiendo de experiencias concretas, el libro intenta ayudar a los agentes de pastoral a entender la conocer la historia de este pueblo, su mentalidad y su religiosidad, para ofrecerles después recursos prácticos para el día a día, desde recursos catequéticos y celebrativos hasta elementos de animación socio-cultural. En este sentido, lleva al día a día las «Orientaciones para una Pastoral de los Gitanos» que el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes hizo públicas en el año 2006.
«Sin embargo, es mucho lo que podemos aprender de los gitanos. En un Occidente que parece querer negar el hecho religioso y la justicia social, los gitanos constituyen un reducto de fe y un tesoro de solidaridad», indica. «En las circunstancias más difíciles, de carencias materiales y situaciones de discriminación, continúan testimoniando que otro mundo mejor es posible: un lugar donde la familia sea el centro de la vida, donde niños y ancianos sean respetados, donde la solidaridad constituya el motor de las relaciones sociales, donde los recursos naturales sean utilizados de forma sostenible… y un corazón donde Dios ocupe el centro», constata.El libro también contiene una investigación histórica sobre la relación de los gitanos con la Iglesia. El primer documento eclesial que se refiere a ellos es una la bula del papa Sixto V que identificaba a los gitanos como peregrinos en camino hacia Santiago de Compostela, gracias a la que pudieron acceder a la mayoría de países europeos. A lo largo de los siglos, san Felipe Neri o los beatos Pedro Poveda y Manuel González se han ocupado específicamente de ellos. En 1958 el papa Pío XII, al crear la Obra Asistencial y Moral del Nómada, les dio un lugar específico en la Curia vaticana. El Concilio Vaticano II les cita específicamente en su decreto «Christus Dominus».
http://es.catholic.net/laiglesiahoy/mundoarticulo.phtml?consecutivo=24847
lunes 8 de octubre de 2007
Los gitanos se convierten en protagonistas de la evangelización Sergio Rodríguez publica «Apuntes de pastoral gitana»
martes 8 de mayo de 2007
FEM AGENDA
La cultura gitana, tan a prop i tan lluny
Descripció
És molt poc el que sabem del poble gitano, més enllà del tòpic que els situa com a genials artistes o permanents outsiders. Tanmateix, els 15 milions de persones que el formen constitueixen la minoria ètnica més antiga, nombrosa i discriminada d’Europa. Tot i així, el World Bank ha establert 2005-2015 com la Dècada per a la Inclusió Gitana. Aquest curs pretén fer una aproximació interdisciplinària a la realitat gitana actual (literària, estètica, educativa, política i social), a partir d’una contextualització històrica, sobretot de la mà dels propis gitanos i superant alhora el paradigma acadèmic que ha centrat la reflexió sobre aquest camp només des d’una òptica antropològic-social.
Professorat
Ignasi-Xavier Adiego - Lingüista. Pofessor titular de lingüística indoeuropea a la UB i membre de la Gypsy Lore Society.
Diego Luis Fernández - Advocat gitano. Membre de l'European Roma Rights Center i consultor del Ministeri de Cultura.
Pere García - Mediador gitano. President de la Coordinadora de Joves Gitanos de Catalunya.
Domingo Jiménez - Psicopedagog gitano. President de la Fundació Pere Closa.
Bernard Leblon - Musicòleg i escriptor
Rosa Llopis - Antropòloga. Autora del Pla Interdepartamental per al Poble Gitano a Catalunya.
Manuel Reyes - Artista gitano.
Sergi Rodríguez , Coordinador i professor - Comunicòleg. Professor ajudant de la Facultat de Filosofia de la URL.
Miquel Torres - Teòleg i cooperant gitano.
Lloc de Realització
Facultat de Ciències de la Comunicació (URL): c. Valldonzella, 23 - 08001 Barcelona
Dates
9 de juliol
Descripció
És molt poc el que sabem del poble gitano, més enllà del tòpic que els situa com a genials artistes o permanents outsiders. Tanmateix, els 15 milions de persones que el formen constitueixen la minoria ètnica més antiga, nombrosa i discriminada d’Europa. Tot i així, el World Bank ha establert 2005-2015 com la Dècada per a la Inclusió Gitana. Aquest curs pretén fer una aproximació interdisciplinària a la realitat gitana actual (literària, estètica, educativa, política i social), a partir d’una contextualització històrica, sobretot de la mà dels propis gitanos i superant alhora el paradigma acadèmic que ha centrat la reflexió sobre aquest camp només des d’una òptica antropològic-social.
Professorat
Ignasi-Xavier Adiego - Lingüista. Pofessor titular de lingüística indoeuropea a la UB i membre de la Gypsy Lore Society.
Diego Luis Fernández - Advocat gitano. Membre de l'European Roma Rights Center i consultor del Ministeri de Cultura.
Pere García - Mediador gitano. President de la Coordinadora de Joves Gitanos de Catalunya.
Domingo Jiménez - Psicopedagog gitano. President de la Fundació Pere Closa.
Bernard Leblon - Musicòleg i escriptor
Rosa Llopis - Antropòloga. Autora del Pla Interdepartamental per al Poble Gitano a Catalunya.
Manuel Reyes - Artista gitano.
Sergi Rodríguez , Coordinador i professor - Comunicòleg. Professor ajudant de la Facultat de Filosofia de la URL.
Miquel Torres - Teòleg i cooperant gitano.
Lloc de Realització
Facultat de Ciències de la Comunicació (URL): c. Valldonzella, 23 - 08001 Barcelona
Dates
9 de juliol
El Constitucional niega la pensión a una viuda casada por lo gitano
EL PAIS 8 DE MAYO 2007
Uno de los magistrados emitió un voto particular a favor de la mujer
Casarse por el rito gitano no da derecho a una pensión de viudedad. Así lo ha decidido el Constitucional, que no ha amparado a una mujer a la que la Seguridad Social había denegado la prestación. El Alto Tribunal entiende que la letra de la ley es clara, que las bodas gitanas no tienen, hoy por hoy, efectos civiles y que, por tanto, denegar la pensión no es discriminatorio. Uno de los magistrados ha sostenido una tesis distinta en un voto particular. María Luisa Muñoz Díaz, madre de seis hijos, solicitó en 2001 una pensión de viudedad. Se había casado con su difunto marido en 1971 por el rito gitano. El Instituto Nacional de Seguridad Social le denegó la prestación aduciendo que su matrimonio no tenía efectos legales. Ella decidió recurrir esta decisión, alegando que aparecía en la cartilla de la Seguridad Social de su marido como beneficiaria. Se abrió así una larga discusión judicial que zanjó la semana pasada el Constitucional: si no se modifica la ley, los matrimonios gitanos no dan derecho a exigir pensiones de viudedad. La única instancia que queda ahora es el Tribunal de Estrasburgo.
El juzgado de lo social número 12 de Madrid dio la razón a María Luisa en 2002. La resolución afirmaba que el matrimonio gitano estaba perfectamente acreditado y que no considerarlo tal implicaba "un trato discriminatorio por razón de etnia contrario al artículo 14 de la Constitución".
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, sin embargo, discrepó de este criterio, subrayando que "ha de distinguirse entre lo que es legalidad vigente y aplicable en cada momento de aquélla que puede entenderse deseable por parte de un sector de la sociedad". Este tribunal señalaba que según la ley vigente el matrimonio celebrado única y exclusivamente conforme al rito gitano no tiene efectos civiles.
Es el mismo argumento que ha seguido ahora el Constitucional. Los magistrados afirman que la exigencia de que exista un matrimonio válido para poder percibir una pensión de viudedad "en ningún caso supone tomar como elemento referencial circunstancias raciales o étnicas". Subrayan que la regulación legal del matrimonio no contiene discriminación alguna por razón de etnia y que, por lo tanto, María Luisa Muñoz y su marido, si hubieran querido, podían haberlo formalizado. Le sentencia concluye sugiriendo la posibilidad de que se impulse una legislación para que las uniones gitanas puedan tener efectos civiles.
No todos los magistrados han estado de acuerdo con esta decisión. Jorge Rodríguez-Zapata ha presentado un voto particular en el que muestra su "profundo disentimiento" con la sentencia. Asegura que la protección de las minorías exige medidas de discriminación positiva para conseguir la igualdad. Concluye calificando como "claramente desproporcionado" que el Estado español, que ha tenido en cuenta a María Luisa y a su familia gitana para al otorgarle el Libro de Familia o para reconocerles a ella y a sus hijos la asistencia sanitaria, "quiera desconocer hoy que el matrimonio gitano resulta válido en materia de pensión de viudedad".
Uno de los magistrados emitió un voto particular a favor de la mujer
Casarse por el rito gitano no da derecho a una pensión de viudedad. Así lo ha decidido el Constitucional, que no ha amparado a una mujer a la que la Seguridad Social había denegado la prestación. El Alto Tribunal entiende que la letra de la ley es clara, que las bodas gitanas no tienen, hoy por hoy, efectos civiles y que, por tanto, denegar la pensión no es discriminatorio. Uno de los magistrados ha sostenido una tesis distinta en un voto particular. María Luisa Muñoz Díaz, madre de seis hijos, solicitó en 2001 una pensión de viudedad. Se había casado con su difunto marido en 1971 por el rito gitano. El Instituto Nacional de Seguridad Social le denegó la prestación aduciendo que su matrimonio no tenía efectos legales. Ella decidió recurrir esta decisión, alegando que aparecía en la cartilla de la Seguridad Social de su marido como beneficiaria. Se abrió así una larga discusión judicial que zanjó la semana pasada el Constitucional: si no se modifica la ley, los matrimonios gitanos no dan derecho a exigir pensiones de viudedad. La única instancia que queda ahora es el Tribunal de Estrasburgo.
El juzgado de lo social número 12 de Madrid dio la razón a María Luisa en 2002. La resolución afirmaba que el matrimonio gitano estaba perfectamente acreditado y que no considerarlo tal implicaba "un trato discriminatorio por razón de etnia contrario al artículo 14 de la Constitución".
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid, sin embargo, discrepó de este criterio, subrayando que "ha de distinguirse entre lo que es legalidad vigente y aplicable en cada momento de aquélla que puede entenderse deseable por parte de un sector de la sociedad". Este tribunal señalaba que según la ley vigente el matrimonio celebrado única y exclusivamente conforme al rito gitano no tiene efectos civiles.
Es el mismo argumento que ha seguido ahora el Constitucional. Los magistrados afirman que la exigencia de que exista un matrimonio válido para poder percibir una pensión de viudedad "en ningún caso supone tomar como elemento referencial circunstancias raciales o étnicas". Subrayan que la regulación legal del matrimonio no contiene discriminación alguna por razón de etnia y que, por lo tanto, María Luisa Muñoz y su marido, si hubieran querido, podían haberlo formalizado. Le sentencia concluye sugiriendo la posibilidad de que se impulse una legislación para que las uniones gitanas puedan tener efectos civiles.
No todos los magistrados han estado de acuerdo con esta decisión. Jorge Rodríguez-Zapata ha presentado un voto particular en el que muestra su "profundo disentimiento" con la sentencia. Asegura que la protección de las minorías exige medidas de discriminación positiva para conseguir la igualdad. Concluye calificando como "claramente desproporcionado" que el Estado español, que ha tenido en cuenta a María Luisa y a su familia gitana para al otorgarle el Libro de Familia o para reconocerles a ella y a sus hijos la asistencia sanitaria, "quiera desconocer hoy que el matrimonio gitano resulta válido en materia de pensión de viudedad".
martes 17 de abril de 2007
"Los gitanos hemos cambiado más en los últimos 25 años que en los 500 anteriores»

JUAN DAVID SANTIAGO EDUCADOR SOCIAL
Una ponencia del educador social Juan David Santiago clausuró la IV Semana Cultural Gitana celebrada en Albacete
Una ponencia del educador social Juan David Santiago clausuró la IV Semana Cultural Gitana celebrada en Albacete
Juan David Santiago es educador social y miembro de la junta directiva de la Federación de asociaciones gitanas de la Comunidad Valenciana. Este alicantino, que considera que las claves para la equiparación son la educación y el crecimiento en el área de la convivencia, participó en la clausura de la IV Semana Cultural Gitana, con una ponencia sobre la participación social del pueblo gitano.-¿Cómo se articula esa participación que da título a su ponencia?-Participar es un verbo muy activo que significa 'tomar parte'. Hasta hace bien poco, el pueblo gitano participaba de una forma que no nos interesaba mucho, ya que era como meros espectadores, como sujetos pasivos. Yo abogo por una participación más amplia, es decir, donde tomemos parte en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas dirigidas a los gitanos. Es importante la participación individual, pero también la colectiva a través del movimiento asociativo y la participación política.-¿Cómo es ese movimiento asociativo?-Es un movimiento muy numeroso y ahora está empezando a articularse porque se están buscando intereses comunes. El modelo de asociaciones gitanas en España ha estado muy viciado por algunas políticas, sobre todo de subvenciones. Eso ha mermado la capacidad de liderazgo y de reivindicación del colectivo. Así, el movimiento asociativo gitano había llegado a convertirse en el 'ayuntamiento' de los gitanos. Si había problemas de vivienda o de educación, se acudía a la asociación, y se llegó a desarrollar un modelo casi asistencialista que no es el objetivo, porque para eso ya están los servicios públicos. A mi juicio, las asociaciones deben tener un carácter reivindicativo, y eso es lo que necesitamos los gitanos en general: lobbys de presión, ya que gracias a eso se ha creado el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, el Instituto de Cultura Gitana, etcétera. Es decir, reivindicamos que los asuntos gitanos no son necesariamente asuntos sociales, sino también culturales, sanitarios o educativos.-¿Cuáles son las necesidades del colectivo?-Se han conseguido muchos avances y la población gitana se ha beneficiado de las políticas sociales generales. De hecho, los gitanos hemos cambiado más en los últimos 25 años que en los 500 anteriores, aunque aún quedan asignaturas pendientes. Por ejemplo, nos parecen tercermundistas los niveles de abandono de la educación entre la población gitana, mientras los responsables públicos miran para otro lado. Por otra parte, y además de cuestiones como la vivienda, también es muy importante el reconocimiento cultural, saber quiénes somos: no se trata de decir que 800.000 gitanos viven en España, sino que 800.000 españoles son gitanos.-¿Es difícil equilibrar la integración con la preservación de las raíces?-Reivindicamos la heterogeneidad del pueblo gitano, no somos un grupo compacto. Hay gitanos que te atienden en Hacienda, son profesores, etcétera. A veces, la imagen social que se tiene de los gitanos es la de una persona marginal. Para mí, integración es un término muy positivo, porque significa incorporación activa y en igualdad de condiciones a la sociedad. Los gitanos estamos desarrollando nuestro modelo como españoles, como manchegos o como valencianos, pero con nuestras peculiaridades culturales.
Un pupitre contra la discriminación
EL PAIS La educación es el motor para integrar a los 700.000 gitanos que viven en España. Crecen los proyectos formativos, pero no cuajan en barrios chabolistas como el malagueño de Los Asperones
Cuando Tati tenía 10 años se metió por primera vez en el mar. Se sorprendió porque quiso beber pero el agua estaba salada. Y eso que nació y creció a siete kilómetros de la costa malagueña
A Santiago todos le conocen como Tati. Tiene 19 años, esposa, una hija de dos años y no sabe leer ni escribir, aunque fue al instituto hasta segundo de secundaria. No tiene trabajo y vive "de lo que puede" en una habitación anexa a la casa de sus padres. Es uno de los 900 vecinos de Los Asperones: una barriada 100% gitana de la ciudad de Málaga donde se acentúan el absentismo escolar, el abandono de los estudios y el analfabetismo, ya de por sí con índices altos entre los gitanos.Un 80% de los gitanos que inician la ESO en España no la termina; sobre todo, porque no hay referentes en sus familias.
Así lo afirma un estudio de la Fundación Secretariado Gitano (FSG), una entidad social sin ánimo de lucro financiada en su mayoría por fondos de la UE. Los resultados del estudio - en el que colaboraron los Ministerios de Educación y Trabajo- parecen optimistas cuando se contrastan con la realidad de barriadas como Los Asperones. Ninguno de sus vecinos tiene el graduado escolar. "A lo sumo, un par de ellos habrá llegado a 4º de ESO", calcula Patxi Velasco, maestro del colegio de primaria del barrio. "Lo dejan porque no le ven utilidad".
El informe remarca que los gitanos asimilan estudio a un mejor trabajo. Pero los vecinos de Los Asperones se quejan de que no pueden mirar más allá de las calles llenas de barro y desechos de plástico que les envuelven. Tati hizo un curso de jardinería organizado por una de las dos asociaciones del barrio: "Iba puntual, me gustaba". Pero no acierta a explicar por qué no confió en que la jardinería le podría dar de comer. Su afición, como la de sus vecinos, es la cría de gallos de pelea. Los más pequeños también juegan con ellos en la calle. Olvidan los deberes del colegio.
Los niños de Los Asperones suelen ir dos cursos por detrás del que les correspondería por edad. Aprender, en su caso, va más allá de leer, escribir o sumar. La sirena de la escuela despierta a algunos vecinos, y cada mañana, lo primero que hacen los niños al entrar en clase es desayunar. "Les ubicamos; hay niños que no saben ni el día que es", explica Patxi Velasco.
En España, siete de cada diez gitanos mayores de 15 años son analfabetos, según la FSG. El Instituto Nacional de Estadística (INE) no tiene cifras específicas de Los Asperones, pero sí del distrito de Málaga donde está el barrio; en el distrito, el porcentaje de analfabetos es similar al que da el Secretariado Gitano.
"El primer objetivo es que vengan. Ahora, que lean", explica Velasco, el maestro. Desde hace unos meses, él observa que en la escuela no hay absentismo. El Ayuntamiento y la Junta de Andalucía pusieron en marcha hace diez años un plan para erradicarlo. Una monitora habla con las familias cuando sus hijos faltan a la escuela más de cinco días al mes. De los 85 alumnos del colegio, cinco están preparándose para iniciar el próximo curso la secundaria:irán dos y el resto repetirá para poder seguir la ESO al ritmo de sus nuevos compañeros.
"La normalización de la enseñanza debe tener una normalización previa de la vivienda, el trabajo, la relación con los vecinos", razona Jesús Salinas, miembro de la Asociación de Enseñantes con Gitanos, que lleva 27 años formando a educadores que trabajan con gitanos.
Los Asperones es el tercer mundo de los gitanos. Nació de forma provisional y ya lleva casi 20 años en pie. Es uno de los últimos barrios de Andalucía donde sólo viven gitanos, y su escuela es de las pocas en España con alumnado sólo gitano."Estamos con los desechos", lamenta Juan Moreno, uno de los tres vecinos que el Ayuntamiento ha contratado para limpiar sus suelos. El vertedero municipal, el cementerio, una protectora de animales y un desguace de coches envuelven el poblado. La educación es casi un lujo.
Juan Moreno tiene 32 años, se casó a los 15 y cada mañana lleva a sus dos hijos a un colegio de fuera del barrio. "Quiero que se relacionen con otra gente, que decidan ellos mismos su futuro. Ya me hubiera gustado haber estudiado". Aunque reconoce que eso lo piensa ahora y que entonces no puso mucho de su parte. Cada tarde, sus niños vuelven al barrio: "Ése es el problema", explica. De poco sirve que en la escuela convivan con payos y vean que hay otras formas de vivir. "Cuando tienes uso de razón, si no sales de aquí y te paras a pensar, te vuelves loco".
Pero los jóvenes de Los Asperones "sólo piensan en casarse", lamenta La Chunga, Ángela Rodríguez. Es la presidenta de una asociación del barrio que con ayuda de Cáritas y el Secretariado Gitano organiza cursillos para motivar a los jóvenes a aprender un oficio. Su hija menor, de 17 años, acaba de dejar 4º de ESO y se casará en verano. "Yo me casé con 12 y no quería eso para ella. La mujer debe tener un sueldo y una independencia, pero mira". La hija evita el tema mientras pasea con su novio. No entiende por qué debe razonar que dejó los estudios. En Los Asperones no todas las madres piensan como La Chunga. Virtudes lo sabe: dejó la ESO para ir con su padre "a la chatarra".
Tiene cinco hermanos y su madre vuelve a estar embarazada.
"¡Este sí se ha echado a perder!", bromea Patxi Velasco, que lleva siete años enseñando en el barrio. Alude a Enrique, un chico alegre de 20 años que baja de una furgoneta con un crío rubio y una chica embarazada. "Era buen estudiante, muy listo, y además, un atleta de lo mejorcito, le llevábamos a entrenar". Ahora busca y vende chatarra, como muchos de sus vecinos. "Ya casado, con el niño y otro en camino, no se puede", se justifica. El maestro les pregunta de qué quieren vivir de mayores: "De la chatarra", contesta el niño. Los adolescentes, padres y madres precoces, ni se lo plantean. Según la FSG, el paro afecta a un 13,8% de los gitanos españoles en activo (la media estatal es del 8,3%). No hay datos específicos de Los Asperones, pero sólo una decena de vecinos cobra nómina a fin de mes. La escuela, las asociaciones y la FSG quieren cambiar eso, aunque reconocen que es difícil mientras el barrio esté aislado.
Bulgarian PM to take part in closing of Policies for Roma People national debate
15 April 2007 08:09 FOCUS News Agency
Sofia. Bulgarian PM Sergey Stanishev will take part in the closing of a national debate on Policies for Roma People, the government’s press office informed. The debate to be held under the auspices of National Assembly Chairman Georgi Pirinski at the National Palace of Culture is devoted to issues such as education of Roma people and Roma people’s ghettos. Organizers are the Centre for Liberal Strategies, BNT, Alpha Research polling agency, the Open Society Institute.
Sofia. Bulgarian PM Sergey Stanishev will take part in the closing of a national debate on Policies for Roma People, the government’s press office informed. The debate to be held under the auspices of National Assembly Chairman Georgi Pirinski at the National Palace of Culture is devoted to issues such as education of Roma people and Roma people’s ghettos. Organizers are the Centre for Liberal Strategies, BNT, Alpha Research polling agency, the Open Society Institute.
New study paints grim picture of life for Roma in Spain

MADRID: The Roma in Spain may have been instrumental in creating flamenco, but members of this community - the oldest minority group in the country - continue to be socially marginalized and suffer discrimination, a study has found.
The survey, commissioned by the Labor and Social Affairs Ministry and carried out in 1,600 Roma households, paints a grim picture of a community of 700,000 people where poverty and illiteracy are high and a sense of injustice pervasive.
The views of the Roma contrast sharply with those of Spain's four million immigrants, who feel comfortable in their adopted society, surveys indicate. Spain has earned plaudits in recent years for managing to absorb Europe's fastest-growing immigrant population with relatively little friction.
"It is worrying," Amparo Valcarce, deputy minister for social affairs, said in a telephone interview. She called the social gap between the Roma and the Spanish population as a whole "abysmal."
"These people have been living with us for 500 years," Valcarce said. "They are Spanish, but they have not been well integrated."
Spain's population of Roma - the largest in Western Europe - form the biggest minority group in the country. Like the wider Roma population, they have a history of persecution.
Known in Spain as Gitanos, the Roma are believed to have migrated to Europe from the Punjab region, now shared by Pakistan and India, at the beginning of the last millennium. They settled in Spain about 500 years ago, but were persecuted for centuries as Catholic rulers tried to assimilate or expel minorities.
The Roma were traditionally concentrated in the southern region of Andalusia, where they played a key role in the development of flamenco, the soulfully rhythmic music and dance that is Spain's iconic art form. The Punjabi melodies and rhythms brought by the Roma are considered just one of the musical influences that gave rise to flamenco, along with Arabic, Jewish, and Andalusian folk music. But the Roma incubated the art form, which only gained wider recognition in the past 200 years.
The new study of the Roma, made public late last week, was commissioned by the Socialist government of José Luis Rodríguez Zapatero to guide government programs aimed at helping the community.
Valcarce said a labor bill being debated in Parliament would provide a new mechanism for self-employed people - like the large Roma population of traveling salesmen - to pay and claim social security benefits. The government is drafting another bill that would subsidize and offer tax breaks to companies that employ marginalized or disabled people.
Three quarters of those polled in the survey, which was conducted by the National Statistical Institute, were on temporary work contracts or were self-employed. Seventeen percent received some kind of social benefit - three times the national average.
The survey showed poor levels of literacy and school attendance among the Roma: 15 percent of those polled were illiterate and the same percentage had attended school for five years or less. Just a third had attended school to the minimum legal age of 16 and only a tiny 0.2 percent had received university-level education, compared with a national average of 20 percent.
Juan de Dios Ramírez-Heredia, head of Unión Romaní, a Spanish organization that represents the Roma, said that illiteracy levels in the community were in fact close to 40 percent, but had fallen from about 80 percent three decades ago as a result of government programs that have helped the younger generation. In the poll, two in five said their father was illiterate and three in five said their mother was illiterate.
"The situation before was shocking," said Ramirez, who expects illiteracy rates to halve again over the next six or seven years. "You don't see figures like this in Rwanda or Burundi."
Ramírez, a former member of Parliament and the European Parliament, said the real challenge was not improving social indicators, but changing society's "racist" attitudes.
According to the survey, 47 percent of Roma consider racism or discrimination to be their biggest problem. More than half of those surveyed said they had been discriminated against when trying to get a job or rent an apartment. Four out of 10 said they had encountered discrimination when doing everyday things, like going to a bar, swimming pool or disco, or shopping.
The survey, commissioned by the Labor and Social Affairs Ministry and carried out in 1,600 Roma households, paints a grim picture of a community of 700,000 people where poverty and illiteracy are high and a sense of injustice pervasive.
The views of the Roma contrast sharply with those of Spain's four million immigrants, who feel comfortable in their adopted society, surveys indicate. Spain has earned plaudits in recent years for managing to absorb Europe's fastest-growing immigrant population with relatively little friction.
"It is worrying," Amparo Valcarce, deputy minister for social affairs, said in a telephone interview. She called the social gap between the Roma and the Spanish population as a whole "abysmal."
"These people have been living with us for 500 years," Valcarce said. "They are Spanish, but they have not been well integrated."
Spain's population of Roma - the largest in Western Europe - form the biggest minority group in the country. Like the wider Roma population, they have a history of persecution.
Known in Spain as Gitanos, the Roma are believed to have migrated to Europe from the Punjab region, now shared by Pakistan and India, at the beginning of the last millennium. They settled in Spain about 500 years ago, but were persecuted for centuries as Catholic rulers tried to assimilate or expel minorities.
The Roma were traditionally concentrated in the southern region of Andalusia, where they played a key role in the development of flamenco, the soulfully rhythmic music and dance that is Spain's iconic art form. The Punjabi melodies and rhythms brought by the Roma are considered just one of the musical influences that gave rise to flamenco, along with Arabic, Jewish, and Andalusian folk music. But the Roma incubated the art form, which only gained wider recognition in the past 200 years.
The new study of the Roma, made public late last week, was commissioned by the Socialist government of José Luis Rodríguez Zapatero to guide government programs aimed at helping the community.
Valcarce said a labor bill being debated in Parliament would provide a new mechanism for self-employed people - like the large Roma population of traveling salesmen - to pay and claim social security benefits. The government is drafting another bill that would subsidize and offer tax breaks to companies that employ marginalized or disabled people.
Three quarters of those polled in the survey, which was conducted by the National Statistical Institute, were on temporary work contracts or were self-employed. Seventeen percent received some kind of social benefit - three times the national average.
The survey showed poor levels of literacy and school attendance among the Roma: 15 percent of those polled were illiterate and the same percentage had attended school for five years or less. Just a third had attended school to the minimum legal age of 16 and only a tiny 0.2 percent had received university-level education, compared with a national average of 20 percent.
Juan de Dios Ramírez-Heredia, head of Unión Romaní, a Spanish organization that represents the Roma, said that illiteracy levels in the community were in fact close to 40 percent, but had fallen from about 80 percent three decades ago as a result of government programs that have helped the younger generation. In the poll, two in five said their father was illiterate and three in five said their mother was illiterate.
"The situation before was shocking," said Ramirez, who expects illiteracy rates to halve again over the next six or seven years. "You don't see figures like this in Rwanda or Burundi."
Ramírez, a former member of Parliament and the European Parliament, said the real challenge was not improving social indicators, but changing society's "racist" attitudes.
According to the survey, 47 percent of Roma consider racism or discrimination to be their biggest problem. More than half of those surveyed said they had been discriminated against when trying to get a job or rent an apartment. Four out of 10 said they had encountered discrimination when doing everyday things, like going to a bar, swimming pool or disco, or shopping.
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