miércoles 4 de abril de 2007

La Chunga expone sus coloristas pinturas en la Galería Arrechea de Jaca


JACA.- La bailaora flamenca y pintora Micaela Flores Amaya, conocida en el mundo artístico con el apelativo familiar de La Chunga, expone estos días en la Galería Arrechea de Jaca una muestra de sus últimas obras, en las que sigue su línea iniciada hace muchos años: pintura naïf de vivos y contrastados colores, temática en torno al mundo gitano y el baile flamenco, y como técnica, una acuarela muy espesa sobre papel guarro. Su firma en cada pintura, Chunga, porque “así es como se me conoce”. La exposición se inauguró el sábado, y La Chunga quiso estar presente en este acto, al que acudió acompañada por familiares y amigos, y en el que desplegó su simpatía y cercanía habituales. Explicó que aunque se inició en el baile y en la pintura siendo muy joven y casi al mismo tiempo, es ahora cuando más está sacando a la luz su faceta de artista de los pinceles porque no puede ya bailar como antes. No obstante, una prueba de que su obra viene de tiempo atrás está en que Pablo Picasso la elogió en su día y la calificó como “naïf luminoso”. “La Chunga”, hija de padres andaluces, que nació en Marsella (Francia) en la época de la vendimia y se crió en Barcelona, tuvo en esta ciudad sus inicios como bailaora nada menos que a los 6 años de edad y, casi a la vez, como pintora, cuando, entre posado y posado, empezó a coger los pinceles de Francisco Rebés, que la había contratado para modelo. Eran los años 50 y La Chunga se había convertido en musa de un grupo de intelectuales y artistas en el que estaban Rebés, Joan Miró, Guinovart, Catalá Roca y otros. Su afición y dedicación a la pintura se afianzó desde entonces, al igual que el contacto con el mundo de la cultura y el tener entre sus amistades a grandes escritores y poetas, como Alberti, Cela, Blas de Otero, José Bergamín, León Felipe o Caballero Bonald.