
JUAN DAVID SANTIAGO EDUCADOR SOCIAL
Una ponencia del educador social Juan David Santiago clausuró la IV Semana Cultural Gitana celebrada en Albacete
Una ponencia del educador social Juan David Santiago clausuró la IV Semana Cultural Gitana celebrada en Albacete
Juan David Santiago es educador social y miembro de la junta directiva de la Federación de asociaciones gitanas de la Comunidad Valenciana. Este alicantino, que considera que las claves para la equiparación son la educación y el crecimiento en el área de la convivencia, participó en la clausura de la IV Semana Cultural Gitana, con una ponencia sobre la participación social del pueblo gitano.-¿Cómo se articula esa participación que da título a su ponencia?-Participar es un verbo muy activo que significa 'tomar parte'. Hasta hace bien poco, el pueblo gitano participaba de una forma que no nos interesaba mucho, ya que era como meros espectadores, como sujetos pasivos. Yo abogo por una participación más amplia, es decir, donde tomemos parte en el diseño, ejecución y evaluación de las políticas dirigidas a los gitanos. Es importante la participación individual, pero también la colectiva a través del movimiento asociativo y la participación política.-¿Cómo es ese movimiento asociativo?-Es un movimiento muy numeroso y ahora está empezando a articularse porque se están buscando intereses comunes. El modelo de asociaciones gitanas en España ha estado muy viciado por algunas políticas, sobre todo de subvenciones. Eso ha mermado la capacidad de liderazgo y de reivindicación del colectivo. Así, el movimiento asociativo gitano había llegado a convertirse en el 'ayuntamiento' de los gitanos. Si había problemas de vivienda o de educación, se acudía a la asociación, y se llegó a desarrollar un modelo casi asistencialista que no es el objetivo, porque para eso ya están los servicios públicos. A mi juicio, las asociaciones deben tener un carácter reivindicativo, y eso es lo que necesitamos los gitanos en general: lobbys de presión, ya que gracias a eso se ha creado el Consejo Estatal del Pueblo Gitano, el Instituto de Cultura Gitana, etcétera. Es decir, reivindicamos que los asuntos gitanos no son necesariamente asuntos sociales, sino también culturales, sanitarios o educativos.-¿Cuáles son las necesidades del colectivo?-Se han conseguido muchos avances y la población gitana se ha beneficiado de las políticas sociales generales. De hecho, los gitanos hemos cambiado más en los últimos 25 años que en los 500 anteriores, aunque aún quedan asignaturas pendientes. Por ejemplo, nos parecen tercermundistas los niveles de abandono de la educación entre la población gitana, mientras los responsables públicos miran para otro lado. Por otra parte, y además de cuestiones como la vivienda, también es muy importante el reconocimiento cultural, saber quiénes somos: no se trata de decir que 800.000 gitanos viven en España, sino que 800.000 españoles son gitanos.-¿Es difícil equilibrar la integración con la preservación de las raíces?-Reivindicamos la heterogeneidad del pueblo gitano, no somos un grupo compacto. Hay gitanos que te atienden en Hacienda, son profesores, etcétera. A veces, la imagen social que se tiene de los gitanos es la de una persona marginal. Para mí, integración es un término muy positivo, porque significa incorporación activa y en igualdad de condiciones a la sociedad. Los gitanos estamos desarrollando nuestro modelo como españoles, como manchegos o como valencianos, pero con nuestras peculiaridades culturales.

