lunes 8 de octubre de 2007

Los gitanos se convierten en protagonistas de la evangelización Sergio Rodríguez publica «Apuntes de pastoral gitana»

Después de haber sido considerados como «objetos» de evangelización, los gitanos se están convirtiendo en protagonistas de la acción misionera, constata un estudio recién publicado por Sergio Rodríguez (Barcelona, 1970).Periodista, miembro laico de la Familia Salesiana, el autor trabaja con el pueblo gitano desde hace quince años, especialmente desde el voluntariado en el Secretariado de Pastoral Gitana de Barcelona y el Equipo de Pastoral Gitana de la Conferencia Episcopal Española. Su experiencia y estudios han sido recogidos en el libro «Apuntes de pastoral gitana» (editado por CCS, Central Catequística Salesiana) una de las escasas obras sobre esta materia, destinada a las personas que trabajan en la evangelización de este pueblo que está formado en todo el mundo por casi 15 millones de personas.«La idea de escribir esta obra surge desde la constatación de que para trabajar con un pueblo que tiene una identidad tan definida hace falta una metodología específica», explica Sergio Rodríguez en declaraciones a Zenit. «A menudo, con la mejor voluntad, se llevan a cabo acciones muy laboriosas pero de escasa utilidad pastoral», constata Rodríguez, quien asesora a la Comisión Europea como experto en educación.Partiendo de experiencias concretas, el libro intenta ayudar a los agentes de pastoral a entender la conocer la historia de este pueblo, su mentalidad y su religiosidad, para ofrecerles después recursos prácticos para el día a día, desde recursos catequéticos y celebrativos hasta elementos de animación socio-cultural. En este sentido, lleva al día a día las «Orientaciones para una Pastoral de los Gitanos» que el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes hizo públicas en el año 2006.
«Sin embargo, es mucho lo que podemos aprender de los gitanos. En un Occidente que parece querer negar el hecho religioso y la justicia social, los gitanos constituyen un reducto de fe y un tesoro de solidaridad», indica. «En las circunstancias más difíciles, de carencias materiales y situaciones de discriminación, continúan testimoniando que otro mundo mejor es posible: un lugar donde la familia sea el centro de la vida, donde niños y ancianos sean respetados, donde la solidaridad constituya el motor de las relaciones sociales, donde los recursos naturales sean utilizados de forma sostenible… y un corazón donde Dios ocupe el centro», constata.El libro también contiene una investigación histórica sobre la relación de los gitanos con la Iglesia. El primer documento eclesial que se refiere a ellos es una la bula del papa Sixto V que identificaba a los gitanos como peregrinos en camino hacia Santiago de Compostela, gracias a la que pudieron acceder a la mayoría de países europeos. A lo largo de los siglos, san Felipe Neri o los beatos Pedro Poveda y Manuel González se han ocupado específicamente de ellos. En 1958 el papa Pío XII, al crear la Obra Asistencial y Moral del Nómada, les dio un lugar específico en la Curia vaticana. El Concilio Vaticano II les cita específicamente en su decreto «Christus Dominus».
http://es.catholic.net/laiglesiahoy/mundoarticulo.phtml?consecutivo=24847